Esta enfermedad no ocasiona la restricción de la mayoría de los alimentos, sino que incentiva al paciente a comer de manera saludable y provocativa.
En Colombia hay alrededor de un millón y medio de personas con diabetes tipo 2 ó del adulto (que es la más común y está muy relacionada con la obesidad, el sedentarismo y la mala dieta) y 30 mil con el tipo 1, según datos de la Asociación Colombiana de Diabetes
Se estima que "la diabetes tipo 2 aumentará casi en un 140 por ciento de aquí al 2030, debido al incremento de personas obesas, sedentarias y con malos hábitos de alimentación", señala Pablo Aschner, endocrinólogo y epidemiólogo clínico, subdirector de la Asociación Colombiana de Diabetes y miembro del Grupo de Epidemiología de la Federación Internacional de Diabetes.
Este mal se caracteriza porque los afectados mantienen un nivel elevado de azúcar en la sangre por la insuficiencia o el trabajo inadecuado de la hormona insulina en su cuerpo. Cuando esto sucede, es necesario regularla a través de la comida que consumen. A veces es necesaria la inyección de insulina.
"Con la alimentación se pueden manejar los índices de glicemia y alcanzar las metas de control indicadas para la diabetes", dice Marcela Torres, nutricionista y coordinadora científica del Centro Colombiano de Nutrición Integral (Cecni)
No obstante, el cambio en la alimentación genera angustia, estrés y desaliento en los pacientes.
Es más, muchos dejan de asistir a reuniones sociales porque dicen que no pueden comer nada, comenta la psicóloga Adriana Flórez, especialista en terapia sistémica y coordinadora de las actividades de educación de la Asociación Colombiana de Diabetes.
Por eso, una de las primeras labores de Riaño con pacientes consiste en hacerles entender que la comida no tiene que ser una fuente de sufrimiento.
De hecho, insiste en que detrás de la alimentación hay un nuevo estilo de vida que no sólo favorece a los diabéticos, también a la familia.
Contrario a lo que muchos pacientes creen, la clave del control de la diabetes no es la eliminación de los alimentos, sino el manejo de las porciones que se establecen según las condiciones de cada persona (peso, edad, género y actividad física que realice), "éstas van a influir en el aumento de azúcar en la sangre", dice.
Lo ideal es que la mitad del plato contenga vegetales u hortalizas crudas o cocidas. Un cuarto, harina, y el otro, proteína "agrega la experta".
También se puede medir con la mano: el puño representa la porción de carbohidratos, la palma es proteína y la cantidad de hortalizas y verduras deben caber en las dos manos.
Es fundamental fraccionar la dieta, pues el organismo no tiene la insulina suficiente para procesar una gran cantidad de alimento. Por eso se debe comer cada tres horas, en promedio.
También es indispensable que contenga bastante fibra soluble, que lentifica la absorción de los carbohidratos durante la ingesta, lo que permite que la acción de la insulina sea más eficiente.
Consejos de alimentación...
Si una persona no tiene suficiente insulina, debe limitar la cantidad de harinas
Se recomienda consumir las que sean ricas en fibra soluble; lo ideal es incluir una porción de estas en cada comida principal y en los refrigerios, según la glicemia del paciente
Se deben eliminar los azúcares e incluir los endulzantes sin calorías
Es aconsejable el consumo de frutas y verduras, pues aunque algunas contienen carbohidratos, el porcentaje es menor que el de las harinas. Además, tienen fibra soluble, sobre todo si se consumen enteras
Hay que evitar el consumo de grasas de origen animal y usar las de origen vegetal, pues no tienen colesterol.
FUENTE: WWW.geosalud.com/diabetesmellitus/dieta.htm
No olvides escribir un artículo por semana. No aparece el de esta semana.
ResponderEliminar